La alteración de la historia

Quinto documento


Para el décimo aniversario de la constitución de ASMAC en 1953, el Ing. Núñez Prida hace pública una nueva versión del relato, donde esta vez, da mayor énfasis al protagonismo de Caballeros de Colón, en especial a Edelmiro Trasloheros, representante de los Caballeros de Colón en México, el cual, en 1926, el gobierno de México le prohíbe reingresar al país y que será uno más de los motivos que enardecerán la guerra cristera, pero donde se nota un salto directo hacia los hechos de 1931.


Desde por el año de 1920 el Ing. Dn. Edelmiro Traslosheros en unión de otros amigos suyos, de la Orden de Caballeros de Colon, vio la necesidad de fundar en México una Asociación juvenil que se ocupara de la formación integral de sus miembros.


Ya existía la A.C.J.M. [Acción Católica de la Juventud Mexicana] y estaba en pleno florecimiento, pero ésta solo se ocupaba de los jóvenes mayores de 18 años y de su formación moral. Se acababan de fundar los Escuderos Colombinos, pero en esa agrupación se trataba de congregar a los hijos de los Caballeros de Colón con miras a iniciarlos en los principios y métodos de la Orden. En resumen, de las Asociaciones que les eran conocidas no había ninguna que en realidad tomara al niño desde sus primeros años y lo condujera por la vida según un método definitivo y útil, dándole a la vez educación física, intelectual y moral.


El Ing. Jorge Núñez Prida que había vivido en Londres durante el año de 1915 y parte del de 1916 había tenido ocasión de oír hablar del Movimiento Scout que tantos y tan buenos servicios prestó a Inglaterra en los días aciagos de la I Guerra Mundial, organizando la defensa civil en aquel país; con tal motivo se pensó en que tal vez esta sería la Asociación que convendría fundar en México.


Por aquellos años el país todavía estaba en efervescencia revolucionaria; no estaban seguras ni las instituciones ni la vida ni la hacienda de los ciudadanos. La persecución religiosa de los años álgidos de la revolución carrancista había dejado honda huella y el país aún estaba temeroso de volver a caer en el caos. Ni siquiera los gobiernos revolucionarios estaban seguros. En este ambiente hubo necesidad de ir aplazando el proyecto de la asociación juvenil de un año para otro; sin embargo, cuando el Ing. Traslosheros fue electo Diputado de Estado de los Caballeros de Colón, en 1925 tomó la resolución de llevar al cabo su idea, más pronto se inició la persecución callista y el Ing. Traslosheros quedó desterrado en los Estados Unidos donde permaneció hasta fines de 1929.


El 12 de octubre de 1929, el Ing. Núñez que ocupaba el puesto de Secretario de Estado de los Caballeros de Colón en México, perfectamente identificado con el modo de pensar del Diputado de Estado, Ing. Traslosheros, reunió a los Diputados de Distrito de los Caballeros de Colón en la casa número 142 de las calles de Bucareli para formar el programa de reorganización de la Orden de Caballeros de Colón en México, he incluyó en el programa la fundación de los Scouts.


Aquella reunión de Diputados de Distrito convino en que debía ser la rama del Cuarto Grado la que se encargara de la fundación de los Scouts, ya que es esta la que tiene a su cargo las actividades exteriores de la Orden y fue por esto por lo que Don Francisco Arrieta Vizcaíno y el Lic. Emilio de Raz Guzmán, vinieron a formar parte del grupo organizador ya que ocupaban respectivamente los puestos de Maestre del Cuarto Grado y Navegante de la Asamblea de México.


A fines de ese mismo año el Ing. Núñez entró en contacto con una organización que dirigía el Rev. P. Ramón Martínez Silva, de la Compañía de Jesús, a la que pertenecían los miembros más destacados del cuerpo docente de los diversos colegios católicos establecidos en la ciudad de México, con el objeto de hablarles de los Scouts e inducirlos a colaborar en su fundación en México. De ese grupo salieron el R. P. Xavier Escontría, S. M.; los Hnos. Gustavo Salles y Cesáreo González de los Hermanos Maristas y los Hermanos Luis Lozano, Pedro Teodoro Lyonnet y Benito Massard de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, quienes junto con los señores Arrieta, Raz Guzmán y Núñez empezaron a reunirse periódicamente para instruirse en las materias de Tercera y Segunda Clase del Método Scout y así poder iniciar los Grupos con conocimiento práctico de aquellas materias que después tendrían que enseñar a los muchachos. Estas reuniones tuvieron lugar en la casa número 56 de las calles de Guatemala, residencia oficial de los Caballeros de Colón y en ellas impartía al grupo las enseñanzas de primeros auxilios el señor Doctor Dn.Alfonso Díaz Infante, entonces Director Médico de la Cruz Roja Mexicana.


Equipados en esta forma los señores antes mencionados procedieron a formar sus Grupos durante el año de 1931 y el día primero de noviembre de ese año, en la casa del señor Dn. Joaquín Cortina Rincón, en la Ave. de la Paz en San Ángel, bajo la presidencia del Excelentísimo Señor Arzobispo de México, Dn. Pascual Díaz y Barreto, el Ingeniero Jorge Núñez, en su carácter de Jefe Scout Nacional, tomó la Promesa a los primeros cuatro Grupos constituidos de la siguiente manera:


Grupo I; del Colegio Franco Ingles, a cargo del R. P. Xavier Escontría,- S.M.


Grupo II, del Instituto Patria, a cargo de los Padres de la Compañía de Jesús.


Grupo III, del Colegio Morelos, a cargo del señor Profesor Dn. Gustavo Salles.


Grupo IV, del colegio de Puente de Alvarado, a cargo del señor Profesor Dn. Cesáreo González.


Asistieron como guardias de honor de la Bandera de la Patria los señores Dn. Juan Laine, Doctor Miguel R. Soverón, y Dn. Manuel del Moral y Godoy, miembros prominentes de la Asamblea del Cuarto Grado de los Caballeros de Colon, quienes portaban el uniforme de gala de esa Asociación.


En 1926 en la ciudad de Veracruz, el Club Rotario había comisionado a Dn. Andrés Gómez Orejan para fundar los Scouts en México y este señor habiendo organizado un grupo de muchachos, solicitó y obtuvo de Londres el reconocimiento de la Oficina Internacional de los Boy Scouts y la afiliación en ella de su grupo.


Al fundarse nuestras Tropas fuimos invitados por Dn. Andrés Gómez Orejan para unir nuestras fuerzas, a lo cual accedimos inmediatamente.


El señor Gómez Orejan contaba tan solo con un grupo dirigido por el señor Carlos O. Robson, sin embargo, constituimos una mesa directiva en la cual por partes iguales quedaron representados ellos y nosotros; esta mesa directiva incluía a Dn. Andrés Gómez Orejan, Juan B. Latapí, al Doctor Ángel Zimbrón, a Dn. Carlos Nieblai, Dn. Carlos O. Robson, al R. P. Dn. Xavier Escontría, S. M., a Dn. Francisco Arrieta Vizcaíno al Ing. Edelmiro Traslosheros, al Lie. Emilio de Raz Guzmán y al Ing. Jorge Núñez Prida.


Pronto surgió el problema del control de los grupos católicos por la autoridad Eclesiástica y Dn. Andrés Gómez Orejan y el señor Robson que decían conocer a fondo el Movimiento se opusieron a ello, por lo que sobrevino el rompimiento; entonces nosotros seguimos trabajando con el nombre de Exploradores Católicos de México y solicitamos de Londres nuestro reconocimiento por separado. El señor Hubert S. Martin, entonces Director de la Oficina Internacional de los Boy Scouts, nos dijo que no podía haber en ningún país más de una Asociación reconocida, sin embargo no perdimos la continuamos nuestros-trabajos logrando ver pronto establecidos dos grupos más en la ciudad de México, el Grupo V del colegio San Borja y el VI del colegio Lasalle y otros en Torreón, Chihuahua, Monterrey, Saltillo y Mérida.


El señor Gómez Orejan convencido de la inutilidad de seguir adelante con un reconocimiento que nada significaba, puesto que el solo contaba con un pequeño grupo mientras nosotros nos habíamos ya extendido por toda la República, cito al Ing. Núñez a una junta que tuvo lugar en la casa del señor Robson, en la Plaza de Miravalle, en la cual se le eligió como Jefe Scout de una junta de la cual los de-más miembros inmediatamente renuncia-ron, por lo que el Ing. Núñez investido ya con el carácter de Jefe Scout de la Asociación reconocida y portando el reconocimiento, convoco a la Junta Directiva de los Exploradores Católicos de México para darles a conocer aquellos hechos y cambiarle de nombre, dándole el de Scouts de México que lleva hasta la fecha.


En junio de 1934, a raíz de estos acontecimientos el Jefe Scout Mundial, Lord Baden-Powell, escribió al Ing. Núñez felicitándole por este acontecimiento y reconociendo a la Asociación de Scouts de México como la única legalmente constituida en México y a él como su Jefe Scout, según carta original que obra en poder de la Asociación. [1]


Gracias a la investigación documental, este texto es cuestionable en un entorno completamente distinto al planteado. Para 1920, la Asociación de Exploradores Mexicanos estaba expandida en las principales ciudades del país y practicamente absorbiendo a otras organizaciones como ocurrió con los Boy Scouts de Yucatán en 1918. Cabe resaltar que en el contexto, la iglesia católica no veía con agrado al Movimiento Scout, ya que el origen de la fe protestante de su fundador fue uno de los motivos principales, además de vincular a la filosofía scout a ciertas ideas masónicas en su desarrollo.


Debido a su caracter nacionalista y enfoque a la militartización juvenil, la Asociación de Exploradores Mexicanos no fue aceptada dentro de los protocolos de la Oficina Internacional, siendo en 1919 un primer rechazo de reconocimiento solicitado.


Parte del relato es cierto en lo referente a que Caballeros de Colón comenzaron a organizar una agrupación scout desde 1928, pero al no tener un ambiente propicio, el proyecto se va alargando hasta 1931, teniendo hasta entonces el apoyo de la Iglesia Católica, al poder estar cobijados dentro de los Colegios particulares de fe católica.


Los últimos estudios nos arrojan bastante información del ambiente nacionalista y que en conjunto con la nuevas normas educativas de la Secretaría de Educación Pública, los exploradores encuentran un ambiente propicio, incluso teniendo secciones femeninas desde 1927.


La carta de 1934 es real, sin tomar en cuenta que entre 1933 y 1934, volvieron los conflictos entre la Iglesia y el Estado Mexicano, donde el proyecto de la Federación de Exploradores, motiva a los Caballeros de Colón a buscar un reconocimiento que los alejara de ser absorbidos por su principal enemigo, el Estado Mexicano.



[1] Núñez Prida, Jorge (1953), HISTORIA DE LA FUNDACION DE LOS SCOUTS DE MEXICO, Escultismo, Órgano de la Asociación de Scouts de México, noviembre de 1953, No. 183.

HISTORIA CON RUMBO, LUZ Y CONOCIMIENTO SOBRE LA IGNORANCIA

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