La alteración de la historia

Primer documento


A mediados del año de 1936, es publicada en la revista oficial "Escultismo" de la entonces Asociación de Scouts de México, una breve notas referida al décimo aniversario del reconocimiento oficial por parte de Oficina Internacional Scout y redactada por el primer jefe scout, el Ing. Jorge Núñez Prida, reconocido miembro de los Caballeros de Colón, militante de la Acción Católica Mexicana, La Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa y miembro fundador de La Legión Mexicana de la Decencia en diciembre de 1933, y quien tuvo un fuerte vínculo con la iglesia católica y el padre Pro [1] , quien nos refiere que


El escultismo en nuestro México aún está en pañales; el próximo mes celebraremos el X aniversario del reconocimiento otorgado por la Oficina Internacional de Londres al Escultismo Nacional, y a pesar de los años transcurridos, estamos todavía al principio de la ruta. ¿Qué es lo que ha faltado, lo que ha hecho que el Movimiento no se encuentre a la altura en que debería de encontrarse? Muchos han sido los factores causantes de ellos, pero sobre todos sobresale uno: nos ha faltado ESPÍRITU SCOUT. Es hora ya de entonar el “mea culpa” y de aplicarnos a poner remedio necesario.[2]



Hay que hacer notar sobre la ambiegüedad con la que se hace referencia a quién se le concede los 10 años del reconocimiento internacional. El día 1º de noviembre de 1931 [3], ante la sociedad de la Ciudad de México, surgen los Exploradores de México e internamente se hacen llamar Scouts Católicos de México, conformados en su parte adulta por sacerdotes y elementos de una organización católica conocida como los Caballeros de Colón, una agrupación de católicos implantados en toda la república que inician actividades en septiembre de 1905 [4].


El inicio de esta organización escultista en la Ciudad de México, parte de una ceremonia religiosa efectuada en una casona de descanso propiedad de la señora Refugio Golibar de Cortina, vicepresidenta de la Unión Femenina Católica Mexicana (UFCM) y quien fuera el “alma de la UFCM” a partir de 1930, perteneciente a la estructura de la Acción Católica Mexicana [5]. Esta propiedad está ubicada en la sureña población de San Ángel de la Ciudad de México, marcada con el número 2 de la Av. de la Paz, a unos cuantos metros de lo que era el restaurante La Bombilla -donde en 1928 fuera el escenario del asesinato del general Álvaro Obregón por José de León Toral-, lugar donde es efectuada la ceremonia de promesado de los primeros integrantes de los Scouts Católicos de México.


El reconocimiento al que se hace referencia, en realidad corresponde a la propiedad de los Exploradores Nacionales de la República Mexicana, reconocidos en agosto de 1926 por la Oficina Internacional Scout, bajo el amparo y apoyo de los Clubes Rotarios de México desde 1923.



[1] Pérez Rosales, Laura (2011) Censura y Control. La Campaña Nacional de Moralización en los años cincuenta, Departamento de Historia, Universidad Iberoamericaba, Historía y Grafía, No. 37, julio-diciembre 2011, México, p. 96.

[2] Núñez Prida, Jorge (julio de 1936) El Espíritu Scout, Revista “Escultismo”, Órgano oficial del comité central de los Scouts de México, Año I. No. 4, México, p. 1.

[3] Exploradores de México (1 de noviembre de 1931) Invitación a la ceremonia de promesado. México.

[4] Meyer, Jean (2007) La iglesia católica de los Estados Unidos frente al conflicto religioso en México, 1914-1920, CIDE, México, p. 38.

[5] Aspe Armella, María Luisa (2008) La formación social y política de los católicos mexicanos, la Acción Católica Mexicana y la Unión Nacional de Estudiantes Católicos, 1929-1958, Universidad Iberoamericana, Departamento de Historia, Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana, México, p. 274

HISTORIA CON RUMBO, LUZ Y CONOCIMIENTO SOBRE LA IGNORANCIA

La información contenida en el presente sitio museoscout.mx es producto de la investigación para el libro
LA FLOR DE LIS: ENTRE VIENTOS Y TORMENTAS, HISTORIA DE LOS SCOUTS EN MÉXICO, ISBN:970-94049-0-3
puede ser de libre uso para ser reproducido en medios masivos, blogs y páginas de internet, siempre y cuando se de el respectivo crédito a los autores,
Ing. Ramón Miguel Ponce Sánchez e Ing. Enrique Zenil Verduzco.
Todos los derechos reservados.